Nunca he creído demasiado en la suerte. Quizás porque no tengo demasiada. Siempre me he dicho que el trabajo, cuando bien hecho trae recompensa. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, me doy cuenta de que para hacer cualquier cosa en la vida hace falta un mínimo de suerte. No importa lo que hagas, si no tienes una chispa en la vida… no avanzarás.

Es curioso, pero ese sentimiento bastante frustrante lo despertó mi madre. “Está claro que tú tendrás otras cosas, pero suerte no.” Y te das cuenta de que es verdad. Pero contra la suerte hay poco que se puede hacer.

Casi inconscientemente vas haciéndote con amuletos de suerte de aquí y de allá. Algo que hasta hace poco me repugnaba está inundando mi centro de estudio bajo el pretexto de que no molesta.

Pero conscientemente me molesta.

Así que intentaré no volver a caer.

Y todo esto en el día en que he comido (y cenado que en este santo país un Barça- Madrid es más importante que la reunión fallida por salvar el planeta) con un Mourinho que desprecia el trabajo del otro basándose en la supuesta suerte del adversario.

Así que nada, a respirar profundo y a seguir trabajando/estudiando… no sé si tendré suerte algún día, no sé si conseguiré alguno de mis sueños alguna noche… pero lo que tengo claro es que si la tengo al menos me habrá pillado trabajando (¿o era la inspiración la que venía así?)
'luck is in small things(42/365)' photo (c) 2010, tim geers - license: http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0/
'Letters to Jim' photo (c) 2011, Daniel Borman - license: http://creativecommons.org/licenses/by/2.0/No lean nunca las cartas de otros tiempos! ¡No recuerden viejas memorias!... Así es como se matan muchos hombres en cuya plácida existencia no hallamos el verdadero motivo de su fatal resolución.

Guy de Maupassant

Tiene gracia que a alguien tan descreído como yo, esté  amargado por una serie de pesadillas. Es una estupidez, pero desde hace cosa de dos meses, se repiten de vez en cuando, casi una vez a la semana… y me dejan  de un humor horroroso.
Además, para más inri, son todas más o menos iguales… con lo cual es un coñazo por partida doble.
Nunca sé muy bien como empieza el sueño, pero sí sé como acaba…. Siempre acabo en una habitación que parece normal…. Pero si te fijas no hay puerta, y detrás de las cortinas nunca hay ventanas y poco a poco va faltando el aire, y me voy asfixiando y no puedo salir… y lo peor es que a veces pienso… Lui, sabes que es un sueño… ¡¡despiértate!! Pero no funciona.
Y básicamente escribo esto para que con suerte, las pesadillas se asusten y pueda volver a mis sueños normales en los que una vez al año celebro mi entierro.
'pesadillas color rojo' photo (c) 2009, Adriano Agulló - license: http://creativecommons.org/licenses/by/2.0/
Hoy es acción de gracias. Una fiesta que curiosamente ni hemos importado ni tenemos pinta de querer importar (imagino que la razón es que el pavo no nos llama mucho la atención, somos más de comer gambas y cerdo).

Sin embargo, me parece estupendo poder dedicar un día a dar las gracias. Sois tantas las personas que ilumináis mi vida, que la hacéis única que no quiero nombrar a nadie por riesgo a dejarme a alguien en el tintero. Gracias, gracias, gracias…

Me gustaría tanto daros las gracias por todo lo que hacéis por mí, pero me faltaría saliva, me faltarían días, me faltarían horas para hacerlo.

Pero gracias, así que este es mi particular acción de gracias.

Sin vosotros no sería nada.

Gracias
'universal thank you note' photo (c) 2010, woodleywonderworks - license: http://creativecommons.org/licenses/by/2.0/
'Loneliness' photo (c) 2009, Abie Sudiono - license: http://creativecommons.org/licenses/by/2.0/ De todos los monstruos que acechan mi existencia, el Miedo es sin lugar a dudas el que más influencia ejerce sobre mi.

Supongo que lo contraje como se contraen los virus, así, sin darme cuenta y lo he ido incubando lentamente.

El Miedo es paciente, no tiene prisa, sabe que puede destruirte, que va a cobrarse a su víctima, así que no tiene porque apresurarse. Lenta, muy lentamente el Miedo se come tus sueños, tu autoestima, tu vida.

Uno no se da cuenta de lo enfermo que está hasta que una mañana se mira al espejo y ve al Miedo en sus ojos.

Cuando te das cuenta, el Miedo se ha comido tus amistades y a una parte de ti.

Hay quien opina que existe una cura para el Miedo.

Discrepo.

El Miedo es una enfermedad crónica. Se puede luchar contra ella, pero tarde o temprano se pierde la batalla. La solución depende en gran medida de un enfermo demasiado aterrorizado para ser capaz de intentarla.

El Miedo tiene muchas caras; el Miedo tiene muchas más máscaras.

El Miedo tiene estrategias. 

El Miedo tiene muchas victimas.

El Miedo avergüenza.

El Miedo siempre gana.

El Miedo cuando llega no deja pasar a los sueños.

El Miedo me ha vencido.
No sé si sabeis que el poquisimo tiempo libre que tengo lo dedico a ser voluntaria. Así que quiero presentaros e invitaros a visitar el blog de Cruz Roja de Úbeda. 


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