Últimamente tengo el blog olvidado. En realidad tengo muchas cosas que hacer, ninguna gana de hacerlas, ninguna ilusión por la mitad de las cosas que hago, estoy agotada.
Me imagino que parte de la culpa la tiene el hecho de que este trimestre sea eterno y mi gran defecto de no decir nunca que no y tener tantas cosas por hacer. Y esa virtud/defecto mío de agobiarme en un vaso de agua, que hace que sea capaz de acabar sacándolo todo delante de alguna manera u otra, pero que hace que lo pase fatal en el proceso.
Y para acabar está esa maldita obsesión por no decir nada que pueda incomodar, porque tampoco tengo ganas de discutir…
En fin, que necesito un tiempo de vacaciones o algo que me alegre.
El otro día leía en twitter que un alto número de adolescentes estaban más contentos con su vida digital que con su vida analógica. (No recuerdo de quien era el tweet ni dónde estaba la noticia que comentaba, pero si alguien se siente aludido estaré encantada de darle mention). Sé que muchos se escandalizaron, pero yo los entiendo. Yo no soy adolescente, pero yo también soy mucho más feliz en mi vida digital que en mi vida analógica.
Porque mi vida analógica es una mierda. Con todas las letras. Mi vida se limita a trabajar, estudiar y ver series en una pantalla de 7 pulgadas; cenar viendo Intereconomía aunque se te reviente el hígado y estar sola. Porque dos meses para intentar quedar con alguien o que tus amigos estén en cualquier lado menos en tu ciudad hace que tu vida sea una mierda. Que tu opinión no valga nada, que da igual lo que hagas siempre esté mal, siempre recibas un no…. ¿bueno, pilláis el concepto?
Pero en mi vida digital, a veces me permito soñar, y a veces doy mi opinión (cuando se me olvida autocensurarme), y leo cosas interesantes y ¡¡joroba!! Tengo hasta un gato (virtual, pero gato). Y puedo hablar y me siento menos sola…
Lo único bueno que tiene mi vida analógica últimamente es que me he autolevantado mi restricción de café… Total, voy a dormir igual… y el estomago ya lo puedo regalar por mal funcionamiento… Creo que este lo prefiero en 1.0
No me puedo creer que sólo sea jueves. En serio, ¿esta semana es eterna o algo así? El lunes 7 horas y media de clase, el martes y el miércoles, 6, hoy me esperan otras 6, mañana me esperan 4 horas y media… y muchas horas de hacer papeles, de revisar webs, de preparar un portfolio para los chavales que se examinan de KET, PET, FCE y CAE…. Y corregir…Y los de acceso exigiendo cosas que yo no puedo saber…
Y estoy atascadísima en un punto de la memoria (que creo que directamente dejaré abandonado hasta que pueda hablar con mi profesor)… y mi madre ocupando la otra cama de mi habitación… y yo quedándome sin el último placer que me quedaba: leer por la noche oyendo música…
Creo que debo ser de las pocas personas en el mundo que no ha visto Avatar. Y no tengo ninguna ganas de verla. Lo primero es porque no me llama la atención el guión (perdón, yo ya he visto Pocahontas y Un nuevo mundo, no me apetece volver a ver la historia pasada por un filtro azul). Tambien me jorobó que gracias a ella tuviera que esperar un mes más para ver Alicia. Y me jode mil que ahora todas las películas tengan que ser en 3D.
Estar viendo Harry Potter (Toy Story, Alicia…) y pensar… “Esta es la escena en la que justifican los tres euros de las gafitas en 3D,” jode… directamente. Además, sólo son 3 o 4 escenas por película: Si no las ves en 3D notas perfectamente cuales son, si las ves con 3D, piensas “¿por esto he pagado más?”.
En serio, que cansancio. Puedo entender que ahora sea el filón, pero cansa… Ojalá pase pronto la fiebre esta de las gafitas (que yo como miope lo agradeceré eternamente, que es un coñazo ponerme las gafas encima de las gafas).
Por cierto, aprovecho la ocasión para decirle a ese gran innovador del cine que es el señor Cameron (el que no sólo nos inventa el cine en 3D sino que estrena una película en el cine dos veces para añadirle 8 tristes minutos más) ¿por qué no inventa usted el cine-comida fusión? Que todo el espectador que vaya al cine, reciba un menú de calidad o algo así… Seguro que es un taquillazo.
Extraido de Microsiervos, pero cómo está protegido con una Licencia de CC, ¡¡pásalo!!
Después de todo lo que se ha escrito desde que se conoció la Disposición Final Primera de Ley de Economía Sostenible y el más que temible efecto que podría tener sobre las libertades básicas en Internet estaba escribiendo algo similar a esto para intentar centrar un poco las cosas ahora que todo parece indicar que hay que volver a la brecha, pero Enrique se me ha adelantado, así que con su permiso copio y pego su anotación, enriquecida con algunos enlaces:
Porque la propiedad intelectual no es en modo alguno un derecho fundamental, y en ningún caso puede ser puesta por encima de éstos. Montar un enorme aparataje legislativo y judicial para intentar combatir el declive de un modelo de negocio determinado es una auténtica barbaridad.
Porque poner los delitos contra la propiedad intelectual por encima de muchos otros delitos infinitamente más graves es algo que no se justifica de ninguna manera.
Porque no se protege a los creadores, sino únicamente a la industria intermediaria de la creación cultural. Los creadores, en una economía basada en atención, pueden adoptar modelos de negocio que les permitan seguir siendo remunerados por sus creaciones.
Porque crear una «casta de protegidos» que pueden acudir a una «justicia express» para solucionar sus problemas supone un evidente desprecio al resto de la ciudadanía.
Porque la cultura española no está sufriendo por culpa de las webs de enlaces que este plan pretende supuestamente combatir. De hecho, la cultura española no está sufriendo en absoluto.
Porque tal y como está redactado, el articulado permite que se persiga cualquier tipo de página web, sea cual sea su contenido y función. De hecho, al retirar la responsabilidad de los derechohabientes (quien denuncia es la Comisión, y quien asume responsabilidades en caso de daños y perjuicios por tanto el Estado), éstos pasarán a «tirar con pólvora del Rey», y el volumen de denuncias y las casuísticas recogidas en ellas se incrementarán notablemente.
Porque la protección existente con el ámbito legislativo actual es adecuada. Un derechohabiente que considere lesionados sus intereses puede interponer medidas cautelares que se ejecutan en un plazo muy breve, y derivar las oportunas responsabilidades en caso de que éstas existan. Que los jueces hasta el momento hayan considerado que esos casos deben ser sobreseídos o desestimados no es un «error del sistema», sino un criterio judicial plenamente fundamentado y justificado. La medida, por tanto, supone un desprecio al criterio de los jueces.
Porque la Ley de Economía Sostenible no es lugar para este debate, ni lo permite. El debate sobre la protección de los derechos de autor debe vincularse con la redefinición legislativa de los derechos de autor y la propiedad intelectual para adecuarla al nuevo escenario, y debe tener su propia tramitación independiente.
Porque permitir que un lobby industrial introduzca artículos a su antojo en un anteproyecto de ley revela un importantísimo problema de funcionamiento democrático, y debería conllevar la correspondiente depuración de responsabilidades: ¿cómo consiguió la Coalición de Creadores «colar» esa disposición final ahí? ¿Qué miembro del Gobierno les permitió hacerlo? ¿Por qué se escuchó a ese lobby que se arroga la representación de «los creadores», cuando existen muchos más creadores en Internet cuya voz no fue escuchada?
Y sobre todo, porque no va a servir para nada. Las páginas que sean cerradas reaparecerán con otros nombres, se clonarán cien mil veces, y se reubicarán constantemente. Porque esas páginas ni siquiera son necesarias para localizar contenidos para su descarga. Porque los bloqueos pueden saltarse de infinitas maneras. Y porque se está creando un incentivo para el desarrollo de una red mucho más incontrolable, que acabará generando muchos más problemas que los que hoy se pretende combatir.
{ Esta anotación está licenciada bajo Creative Commons (CC) }
Estimados followers de este blog, he de reconocerlo: soy una delincuente... una pirata al uso. Me descargo pelis de internet, me descargo música, hago fotocopias de capítulos de libros que me interesan... en definitiva, soy un peligro para la humanidad.
De todas formas, cómo de vez en cuando, me compro películas originales y libros. ¡Qué contradicción! Sin embargo pienso que si quiero seguir teniendo cine, de vez en cuando tengo que pagar por verlo, y así, una vez al mes, me dirijo al cruce de caminos francés más próximo a comprarme mis pelis en 2x1.
Me podría quejar de muchas cosas, por ejemplo, que una película cueste unos 24 euros (euro arriba, euro abajo) cuando sale, y dos semanas más tarde (si no una) cueste hasta 7 euros menos (no os preocupeis, yo salvo honrosas excepciones, nunca compro películas de novedad). ¿Hablamos de series? ¿Por qué una serie como Perdidos cuesta alrededor de 50 euros por temporada y Los Tudors cuesta unos 30, y eso que no hablo de Queer as Folk que cuesta 39.95 por una temporada y eso que en la tele la maltrataron a base de bien. Aunque no lo creais, esas diferencias hacen que te plantees volverte pirata.
Sin embargo, y como iba diciendo antes de que se me fuera la pinza por ahí, yo de vez en cuando, me compro pelis originales. Pasearse por los estantes de peliculas de un centro comercial es algo así como ser un exhibicionista. La gente te mira raro. Seguro que la mayoría piensa... "mira la pardilla esta, en lugar de bajarselo del emule...
Pero bueno, si ya estoy en varios de los grupos sociales más odiados del país, puedo someterme al desprestigio de comprar dvds originales. Cuando llego a mi casa y pongo el dvd, lo primero que me encuentro es algo parecido a esto....
¡¡Venga ya!! Señores de la SGAE, joder, que ya les he pagado todos sus putos canones (por mi IPOD, por el CD para grabar las fotos de mis muñecos y de la comunión de mi prima, por la fotocopiadora y aunque no estoy segura, creo por el papel higiénico tambien)... ¿por qué c*** me tienen que plantar un anuncio antipirata en un DVD original.... ¿no se dan cuenta que yo lo he comprado? Me dan ganas de no comprar ni un puñetero DVD más y darle a trabajar al p2p. ¡No os podeis imaginar la mala leche que me entra, de verdad!
En fin, me voy a sentirme subnormal profunda por ser legal y culpable al mismo tiempo mientras canto como los piratas de Peter Pan.
PD: Este finde he visto Promesas del Este, Lost in Translation y La Reina Victoria (a falta de que vea alguna más esta noche), ya sabeis de que voy a hablar en las próximas entradas.