Cómo sabeis, tengo el mejor trabajo del mundo: soy profe. El otro día estaba con mi grupo de alumnos mayores, (de hecho, el protagonista de esta historia es el mayor de todos mis alumnos, con 40 añitos de nada) los que preparan el FCE .
Estabamos haciendo un ejercicio de word formation, muy útil para uno de los ejercicios del examen.
Inocente de mi, escribo la palabra "Happy" en la pizarra.
¿Sabeis decirme palabras que deriven de happy?
Y mi alumno dice... "Happines" como los que cantaban "Amo a Laura".
Os aseguro que me quede con una cara que aún me estoy recuperando... ¿me llamais friki a mi?
El otoño ha llegado y no me ha defraudado (toma pareado cutre). El otoño es mi época favorita del año: hace frío, pero no mucho, llueve bastante y mola mucho quedarse en casa tomando infusiones calentitas.
Me gusta casi toda la comida típica de otoño: castañas, uvas... ¡¡que delicia sólo con pensarlo!!
Y además, personalmente, el otoño siempre me trae revoluciones (para bien, para mal).
Este año, pese a venir con algún sustillo (mi abue) lo cierto que el comienzo del otoño ha sido una revolución super rápida: decisiones que tomar casi a salto de mata y muchos comienzos.
Lo cierto es que espero que este sea un buen otoño... prometo que estoy trabajando en ello (¡¡toda la noche!!! como diría Ansar)
He ido marcando con cruces de fuego
el atlas blanco de tu cuerpo.
Mi boca era una araña que cruzaba escondiéndose.
En ti, detrás de ti, temerosa, sedienta.
Historias que contarte a la orilla del crepúsculo,
muñeca triste y dulce, para que no estuvieras triste.
Un cisne, un árbol, algo lejano y alegre.
El tiempo de las uvas, el tiempo maduro y frutal.
Yo que viví en un puerto desde donde te amaba.
La soledad cruzada de sueño y de silencio.
Acorralado entre el mar y la tristeza.
Callado, delirante, entre dos gondoleros inmóviles.
Entre los labios y la voz, algo se va muriendo.
Algo con alas de pájaro, algo de angustia y de olvido.
Así como las redes no retienen el agua.
Muñeca mía, apenas quedan gotas temblando.
Sin embargo, algo canta entre estas palabras fugaces.
Algo canta, algo sube hasta mi ávida boca.
Oh poder celebrarte con todas las palabras de alegría.
Cantar, arder, huir, como un campanario en las manos de un loco.
Triste ternura mía, qué te haces de repente?
Cuando he llegado al vértice más atrevido y frío
mi corazón se cierra como una flor nocturna.
@gregoriotoribio preguntaba hace no mucho en twitter ¿Por qué tienes tu nick? Como yo soy súper aplicada, voy a contestar. (Además @7seashell me dijo que ella lo había hecho y que tomara ejemplo)
Captura robada vilmente de @7seashell que con lo que postea este hombre cualquiera encuentra cuando lo dijo
Mi nick creo que tiene como 8 o 9 años, probablemente naciera alrededor del efecto 2000. El efecto 2000 en mí fue bastante peculiar, en Úbeda comenzaron a abrirse cibers como setas; a mi eso del “internet” me sonaba muy atrayente y comencé a ir con mi amiga Mónica de ciber en ciber y tiro porque me toca.
Por aquella época, mi salida del instituto y llegada a casa se marcaba por una serie de dibujos animados: La pajarería de Transilvania (Dr. Zitbag’s Transylvania Petshop). Me encantaba. La pareja de chicas a la que el doctor Sidney Granudo no dejaba de tirarle los tejos se llamaban las exorsister, y la más amable de las dos (la que tiene la franja blanca en el pelo) se llamaba algo así como “vimpela” así que yo cogí ese nombre. (Aunque mi personaje favorito era el conejito zombie)
Muchos años más tarde y gracias a la wikipedia (que como sabreís sabe más de vosotros que vosotros mismos) me enteré que vimpela no existe: su nombre es Binbella, pero a ver quien es el guapo que me cambia el nick tantos años después con la de gente que me conoce ya como vimpela.
PD: ¿Queréis saber una cosa vergonzosísima? Mi primer nick fue “gaseosa”. ¿En qué furúnculo de pato estaría pensando?
Uno de mis videojuegos favoritos es los lemmings el Rayman Raving Rabids de Ubysoft, Especialmente me encanta la segunda parte (los Rabids conquistan el mundo). Ubisoft (la empresa del videojuego) sacó hace un par de años (o fue el año pasado) unos sobres sorpresas con conejitos de este videojuego. ¿El problema? Costaban 3 euros cada sobrecito.
Pero la paciencia es la virtud de los fuertes, el Carrefour de mi localidad ha puesto sobrecitos a un euro. Así que cada vez que voy a hacer la compra (o al cine) siempre cae un sobrecito (o dos). Ahora tengo una colección de Rabids que es esta.
¿Los miramos de cerca?
Me imagino que esta es la Estatua de la libertad.
Este no tengo ni idea de dónde es. ¿China?
Egipto
Marruecos
India
Escocia
El Caribe
Japón (está roto, eso que parece una flauta, debería ser una sombrilla)
Esta tampoco sé de dónde es, pero es una de mis favoritas.
God save the Queen!!! She ain't a human being!!! Digo, Inglaterra (con su beefeater).
Me gustaría que me saliera España, pero a ver si quedan cuando vaya la próxima vez.