Una de las cosas que he aprendido a lo largo de mi vida, es
que ninguna decisión que consideres importante debe ser tomada a la ligera.
Habitualmente cuando se me presenta esto hago mi famosa lista de pros y contras…
Ahora mismo estoy pensando que hacer con mi vida, ¿intento
ser profe? ¿Le doy un vuelco a mi vida?
¿Vuelvo a la universidad? ¿Me he equivocado en mi vida desde 2003 hacía
acá? ¿Me tiro por un puente? (Obviamente la última es una coña).
Así que la clasificación bueno-malo no me sirve.
Estoy haciéndome un DAFO.
Para quien no lo sepa, el DAFO es un análisis de
Debilidades, Fortalezas, Aptitudes y Oportunidades. Sólo conociendo tus
debilidades, y tus puntos buenos, podrás transformar algo que en principio te
dejaría más débil en algo que te fortalezca.
No es fácil (y en muchas ocasiones tampoco agradable), pero
en ello estoy. ¿Qué saldrá de esto?
Probablemente una maravillosa lista de cosas que quiero
hacer y que por una razón u otra acabaré sin hacer.
Lo que me faltaba…¡¡ahora me gustan los músicales!! ¿Qué será lo siguiente? ¿Jurar por Lady Gaga? Fuera de bromas (malísimas además porque el verano me sienta fatal) quería poner hoy una canción (porque la otra opción era hablar de las JMJ y no tengo ganas de discutir).
Quería recomendaros “Defying Gravity” perteneciente al musical “Wicked”. Este musical cuenta la historia de Elfaba, la bruja verde del mago de Oz; la canción pertenece al final del primer acto, cuando Fabby descubre que el mago de oz no es el gran ser que todo el mundo dice que es y ella decide que va a vivir libremente, sin tener en cuenta las reglas que otros ponen para ella.
Aquí os la dejo interpretada por Idina Menzel:
Y la letra aquí:
Something has changed within me
Something is not the same
I’m through with playing by the rules
Of someone else’s game
Too late for second-guessing
Too late to go back to sleep
It’s time to trust my instincts
Close my eyes: and leap!
It’s time to try
Defying gravity
I think I’ll try
Defying gravity
Kiss me goodbye
I am defying gravity
And you wont bring me down!
I’m through accepting limits
‘Cause someone says they’re so
Some things I cannot change
But till I try, I’ll never know!
Too long I’ve been afraid of
Losing love I guess I’ve lost
Well, if that’s love
It comes at much too high a cost!
I’d sooner buy
Defying gravity
Kiss me goodbye
I’m defying gravity
I think I’ll try
Defying gravity
And you wont bring me down!
I’d sooner buy
Defying gravity
Kiss me goodbye
I’m defying gravity
I think I’ll try
Defying gravity
And never bring me down!
bring me down!
ohh ohhh ohhhh!
Y traducida también:
Algo ha cambiado en mí,
algo ya no es lo mismo,
ya estoy cansada de jugar,
del juego de otro,
Es tarde para pensárselo otra vez,
demasiado tarde para volver a dormir,
es el momento de confiar en mis instintos,
cerrar los ojos y saltar.
Es la hora de intentar
desafiar a la gravedad.
Creo que intentaré desafiar a la gravedad.
Dame un beso de adiós,
estoy desafiando la gravedad.
Y tú no me vas a hacer caer
Se acabó aceptar los límites
sólo porque alguien dice que los hay
algunas cosas no puedo cambiarlas
pero hasta que no lo intente no lo sabré.
Demasiado tiempo he temido
perder el amor que supuse perdido
bueno, pues si es amor,
hay que pagar un precio muy alto.
Pronto voy a desafiar la gravedad.
Dame un beso de adiós,
estoy desafiando la gravedad.
Creo que intentaré desafiar a la gravedad
y tú no me vas a hacer caer
Pronto voy a desafiar la gravedad.
Dame un beso de adiós,
estoy desafiando a la gravedad...
Creo que voy a intentar
desafiar a la gravedad
y tú no me vas a hacer caer.
Hacerme caer
Oh, oh, oh
Y el fragmento que más me gusta es:
I’m through accepting limits
‘Cause someone says they’re so
Some things I cannot change
But till I try, I’ll never know!
Too long I’ve been afraid of
Losing love I guess I’ve lost
Well, if that’s love
It comes at much too high a cost!
Lady Gaga puede ser hortera o un genio, lo que no es alguien que te deje indiferente. “Mother monster” es en primer lugar una persona que sabe lo que hace, es decir, no es un subproducto de “operaciones triunfo”: es una persona que se ha preparado para hacer de la música su modo de vida: compone, baila, canta… Y además sabe quien le da de comer: sus fans (sus monstruos). No sé hasta que punto es verdad, pero he leído en varios sitios que cuando ella está en un hotel y hay fans esperando que se asome a la ventana (a veces me acojona lo que puede hacer la gente), ella manda a gente de su equipo a que les compre hamburguesas o pizzas… Cuida a sus fans porque ellos la cuidan a ella.
Sin embargo, Lady Gaga es ante todo espectáculo. Sus videoclips son controvertidos, sus apariciones, su ropa, sus videoclips dan que hablar… ¿Su calidad musical? Es hija de nuestra década… aunque hay canciones buenas, muchas son éxitos comerciales, destinados a vender.
¿Es Gaga la inventora de esto?
Ni de coña.
Antes que ella ya lo hicieron muchos otros… ¿No creo David Bowie a Ziggy Stardust? ¿No acercaron las Spice Girls el pop a la gente más menuda (entre ellos a mi, que fue mi comienzo de elegir la música que YO quería)?
Las revoluciones musicales son necesarias (y todas las revoluciones)… Gaga llegó y triunfó… y seguro que volvemos a esos grandes conciertos-espectáculo a los que yo jamás iré pero a los que me encantaría ir…
Así que sí, lo tengo claro… si Gaga no existiera habría que inventarla…
PD: Además… alguien que se pone su nombre artístico como homenaje a Queen tiene que gustarme aunque sea un poquito.
Sintiéndome un poco Sabina en Esta boca es mía puedo empezar diciendo algo así como “a los 14, parece que ayer…” yo pensaba que a los 25 mi vida sería diferente. Me imaginaba viviendo en un piso pequeño, en Granada, con un gato, un trabajo que no sabía determinar (si no recuerdo mal a los catorce quería ser criminóloga o directora de cine… como siempre muy encauzada mi vida) e independiente.
Este año he comprobado que a mis chicos de quince y dieciséis años los veinticinco les sigue pareciendo la edad mágica del cambio…
Y lo cierto es que en cierta forma, los veinticinco han traído cambios a mi vida… No los que yo esperaba a los catorce (y que no sé si llegaran algún día).
Son más bien cambios en perspectiva… algo de serenidad que no sabía que podría tener y una resignación.. que no es ni buena ni mala, simplemente me permite darle otra perspectiva a todo.
En cierto modo, me gusta pensar que hasta ahora, todo lo que hacía era llevar entre los brazos todo lo que vivía, y llegó un momento que me impedía ver más allá. Sólo existía el presente porque todo lo que llevaba en los brazos me impedía ver más allá…
Ahora llevo lo mismo que he vivido, pero he aprendido a optimizar esfuerzo. Lo he dejado en una mochila… aún va conmigo, aún puedo consultarlo… pero no me impide ver más allá…
Siguiendo los consejos de esa gente que habla de la prima de riesgo (debe ser del pueblo porque hasta hace poco yo no había oído hablar de ella) que pide (o exige) que los habitantes de los P.I.I.G.S. se aprieten el cinturón, he puesto de rebajas mis sueños.
Así, el hecho de querer vivir un tiempo fuera de España se ha convertido en la esperanza (lejana y sostenida con pinzas) de poder independizarme antes de los cuarenta.
El gato ha pasado a ser de peluche… aunque seguirá llamándose Cianuro.
El viaje a Egipto lo harán mis Sims.
He cambiado New York por Barcelona y Nueva Zelanda por Galicia.
El curso de chino en Hong Kong lo he cambiado por un libro que te explica gramática china…
Al fin y al cabo hay que adaptarse al tiempo en el que vivimos y los jóvenes no tenemos futuro… así que pongamos nuestros sueños de rebajas.
En realidad llevo meses pensando en escribir esta entrada, desde que escuché a Vargas Llosa recibir el Nobel y comentar sus primeros escritos, y nunca me he atrevido a hacerlo. Pero despidiéndome de Harry Potter, se me ocurrió hablar de esa otra vida, de esas otras lecturas que hagan que me emocione.
Hay muchas formas de leer, pero una de ellas es esa en la que los personajes te roban el corazón; cuando un personaje deja de ser el prisionero de un libro y se convierte en una parte de ti, tú no quieres que quede prisionero entre las páginas de ese libro, tú quieres que ese personaje siga vivo…
Según recuerdo de mis clases en la universidad, había una teoría que decía que la toda obra literaria tenía huecos que deberían ser llenados por el lector; así la experiencia de la lectura sería diferente para cada lector (si no recuerdo mal era de Yser).
Esos son los dos principios básicos en los que se basa el fanfiction. Un fanfiction es una historia escrita por fans y para fans.
Aunque pueda sonar a algo estúpido, a mi me sigue pareciendo impresionante que haya tanta gente que escriba y comparta sus historias. Para que os hagáis una idea en este momento hay más de 500,000 historias sobre Harry Potter subidas a ff.net.
La experiencia del fanfic es totalmente diferente a la experiencia de leer un libro. En primer lugar porque se asemeja al inicio de la novela, cuando era publicado en fascículos… Para saber lo que les pasa a continuación a los personajes tendrás que esperar a la siguiente actualización (y os aseguro que hay ocasiones en las que la espera es francamente angustiosa).
La segunda diferencia es la cercanía con el autor… Yo jamás me atrevería a escribir a Rowling o a otros autores, (mucho menos con Tolkien, que lleva sus añitos viendo crecer los enanos), pero sí me atrevo a escribirme con autores de fanfics. En primer lugar porque me emocionan, en segundo lugar porque tienen algo en común conmigo: aman tanto un personaje que le han querido dar más vida que la que queda en el libro. Si queréis os cuento que cuando me respondió Silverfox, autora de My name is Sev…erus, yo saltaba de alegría en la habitación del ordenador y mi madre pensaba que estoy loca. De todas formas no es necesario mandarle un mail al autor, simplemente con dejarle un comentario (la famosa frase “su comentario es mi sueldo”) es increíble. Hay comentarios que van sólo al “me gusta, sigue”; pero hay comentarios que son autenticas críticas literarias… Aquí tengo que decir una cosa, los españoles somos muy vagos para comentar.
¿Y la calidad? Pues sinceramente, hay de todo… Hay fanfics que son basura, pero hay autenticas obras de arte… Gente que escribe los años de los merodeadores o de las siguiente generación en Hogwarts, gente que escribe sobre la infancia de Legolas o el ascenso al poder de Voldemort… Hay fanfics que superan en mucho al libro original, por la sencilla razón que respetan tanto a los personajes, están hechos con tanto cariño que son increíbles: bien documentados, bien escritos, amenos…
Y también están los fanfics malditos… aquellos que se empiezan y nunca se volvieron a actualizar.
Comencé hablando de Vargas Llosa y acabaré con la cita exacta que inspiró este post, porque al fin y al cabo… él también fue fanfiquer.
La lectura convertía el sueño en vida y la vida en sueño y ponía al alcance del pedacito de hombre que era yo el universo de la literatura. Mi madre me contó que las primeras cosas que escribí fueron continuaciones de las historias que leía pues me apenaba que se terminaran o quería enmendarles el final. Y acaso sea eso lo que me he pasado la vida haciendo sin saberlo: prolongando en el tiempo, mientras crecía, maduraba y envejecía, las historias que llenaron mi infancia de exaltación y de aventuras.
PD: Muchas gracias a todas esas personas que con sus fanfics me han hecho y me hacen reir, llorar, emocionarme y maldecir cuando abro el correo y no tengo la alerta de actualización.