Ya se ha filtrado el trailer de Alicia, de Tim Burton. Como es filtrado (yo me pregunto como se filtran estas cosas, la verdad)la calidad no es la deseable, pero la verdad es que como todo lo de Tim, tiene una estética tremenda... ¿no creéis?



Además, y a través de blogdecine he encontrado alguna foto que no conocía. Por ejemplo esta:




Por cierto, ¿no iba a ser una Alicia oscura basada en un videojuego (o eso oí yo)?Pues por estas fotos me parece un poco sweet y a lo Disney... y me parecería regular ya que Alicia, es más oscura que Charlie...y si Willie Wonka daba miedo, la reina de corazones debería darlo también, ¿no? ¿Se habrá dejado Tim llevar por el dinerillo y nos esperará otra infamiada del tipo El planeta de los simios? (Aunque siendo realistas, aunque sólo sea por la estética, esta le gana. ¿Será que el trailer ha dejado lo más sweet de la muerte de la peli y en el fondo nos falta lo importante?

Otra cosa, ¿Alguien sabe si la OST es de Danny Elfman?

Todas las respuestas, el 5 de marzo de 2010.



Quien me conoce bien, sabe que en el fondo, soy una niña pequeña. Y me niego a crecer, porque todo es tan bonito cuando eres capaz de disfrutar de las cosas como cuando eres un niño. Y una de esas cosas que mantienen mi espíritu infantil, es mi pasión por los dibujos animados, por el cine de animación.

Así que no debería decirlo, pero bueno. Soy una fan de Pocoyó. En primer lugar, porque me recuerdan a mis juguetes favoritos de la infancia... mis pinipon (a saber donde acabaron sus días los pobres). Esos tristes muñequitos, sin boca, sin brazos, simples en comparación con los Playmobil de mi hermano, me dieron muchisimas tardes de diversión.


Y en segundo lugar, digamos que es tierno, simple, sí, pero entrañable. De esos dibujos que no me importaría ver con un niño.

Pocoyó cuenta las aventuras de un niño de tres años (cumple cuatro en la segunda temporada) con sus amigos, Pajaroto, Elly, Lula, Pato... Además, en inglés, al narrador le da voz Stephen Fry, y me encanta la voz de ese hombre, para que mentir.

Pocoyó es entrañable, entre otras cosas, porque trata a los niños como niños, y no como bichejos tontitos (que era mi impresión cuando ví los teletubbies) Curiosamente, la idea es de un grupo de animadores españoles, como suele pasar, en España no dieron un duro por ellos y se tuvieron que marchar fuera.

Para terminar, ¿sabeis de donde viene el nombre de Pocoyó? La hija de uno de los creadores, con dos añitos, estaba rezando para ir a dormir... Jesusito de mi vida, eres niño como yo... pero claro, tan pequeñita, no podía pronuncia muy bien y decía... eres niño pocoyó... y de ahí nació el nombre... ¿no es adorable?

Os dejo con mi capítulo favorito de Pocoyó... Pocoyo dance...


Hoy he leído en el periódico que ha muerto Frank McCourt, autor de novelas como Las cenizas de Ángela o Lo es. La primera, es una de esas novelas que habré leído mil veces, (para no exagerar, diré que alrededor de cinco veces) y que siempre que lo hago, consigue hacerme llorar y reír, y darme cuenta de la suerte que tengo de vivir donde vivo y de tener la familia que tengo. No he podido evitar sentirme triste cuando lo he leído. Así que como humilde homenaje y porque no necesito excusa para abrir este libro, os dejo la primera parte del primer capítulo de Las cenizas. Descansa en paz, Frank, espero que donde estés ahora, no haya humedad ni pulgas.

Mi padre y mi madre debieron haberse quedado en Nueva York, donde se conocieron, donde se casaron y donde nací yo. En vez de ello, volvieron a Irlanda cuando yo tenía cuatro años, mi hermano Malachy tres, los gemelos, Oliver y Eugene, apenas uno, y mi hermana Margaret ya estaba muerta y enterrada.

Cuando recuerdo mi infancia me pregunto cómo pude sobrevivir siquiera. Fue, naturalmente, una infancia desgraciada, se entiende: las infancias felices no merecen que les prestemos atención. La infancia desgraciada irlandesa es peor que la infancia desgraciada corriente, y la infancia desgraciada irlandesa católica es peor todavía.

En todas partes hay gente que presume y que se lamenta de las penalidades de sus primeros años, pero nada puede compararse con la versión irlandesa: la pobreza; el padre, vago, locuaz y alcohólico; la madre, piadosa y derrotada, que gime junto al fuego; los sacerdotes, pomposos; los maestros de escuela, despóticos; los ingleses y las cosas tan terribles que nos hicieron durante ochocientos largos años.

Sobre todo... estábamos mojados.

A lo lejos, en el océano Atlántico, se juntaban grandes cortinas de lluvia que subían poco a poco por el río Shannon y se asentaban para siempre en Limerick. La lluvia humedecía la ciudad desde la festividad de la Circuncisión hasta la Nochevieja. Producía una cacofonía de toses secas, de ronquidos bronquíticos, de estertores asmáticos, de ahogos tísicos. Convertía las narices en fuentes, los pulmones en esponjas llenas de bacterias. Inspiraba remedios a discreción: para aliviar el catarro se cocían cebollas en leche ennegrecida con pimienta; para la congestión se preparaba una pasta con harina hervida y ortigas, se envolvía en un trapo y se aplicaba, humeante, al pecho.

De octubre a abril, las paredes de Limerick estaban relucientes de humedad. La ropa no se secaba nunca; los abrigos de tweed y de lana albergaban a seres vivos; a veces brotaban de ellos vegetaciones misteriosas. En las tabernas salía vapor de los cuerpos y de las ropas húmedas, que era aspirado con el humo de los cigarrillos y las pipas, sazonado con las emanaciones rancias de la cerveza negra y del whisky derramados e impregnado del olor de la orina que entraba a bocanadas de los urinarios exteriores, donde muchos hombres vomitaban u sueldo semanal.

La lluvia nos empujaba a la iglesia, nuestro refugio, nuestra fuerza, nuestro único lugar seco. En la misa, en la bendición, en las novenas, nos apiñábamos en grandes masas húmedas, dormitando mientras el sacerdote hablaba con voz monótona, mientras el vapor subía de nuestras ropas para mezclarse con el olor dulzón del incienso, de las flores y de las velas.

Limerick se labró una reputación de ciudad piadosa, pero nosotros sabíamos que sólo era a causa de la lluvia.
Uno de mis CDs favoritos es A kind of Magic (1986) de Queen. Tengo que darle las gracias a Carlos, pese a que ahora tengamos más desencuentros, fue él el que me lo regaló.

Por si no lo sabeis, A Kind of Magic fue el duodécimo álbum de Queen y se grabó entre Londres, Alemania y Suiza. Sus canciones componen la banda sonora de la película Los Inmortales (Highlander, peli que nunca he llegado a ver), ya que su director Mulcahy pensaba que Queen podría darle toda la fuerza que la película necesita.

Curiosamente, cada uno de los miembros de Queen se inspiró en diferentes partes de la historia y así las canciones que lo componen cubren bastantes emociones Brian May quedó muy afectado por la muerte de Heather (el primer amor del protagonista); él se vería condenado a vivir eternamente sin su amor. Brian escribió “Who wants to live forever” al recordar esa escena.

Freddie escribió “Princes of The Universe” (que iba a ser el titulo original de la película) como himno. Es rockero, es potente, tiene fuerza. El videoclip original nos muestra una lucha entre “el Escocés” (Christopher Lambert) y Freddie, frente a frente, espada frente a micro.

Pero volviendo un poco al disco, A kind of Magic se editó el 2 de junio de 1986. Muchos de sus temas se interpretaban en directo enla última gira de Queen, el Magic Tour of Europe. “One Vision” y “Friends will be Friends” cerraban el concierto junto a “We will Rock you” y “We are the Champions”. Queen nunca llegó a incluir en aquella gira “Princes of the Universe” (que es una de mis canciones favoritas).


Las canciones en el disco son:

One vision

A kind of Magic

One year of love

Pain is so close to pleasure

Friends will be Friends

Who wants to live forever

Gimme the prize

Don’t lose your head

Princes of the Universe.


Nos vemos prontito.

(No se me han olvidado los juegos para hablar mejor, es simplemente que no encuentro el suplemento de donde los estaba sacando)


Hoy, en algún lugar del cielo, una estrella brilla más fuerte. Y es que Michael se nos ha ido, ya para siempre. Podría gustarte su música, o no. Pero todo el mundo sabía quien era, sabe quien es. Odiado, admirado, imitado, envidiado... una estrella. Un niño que se vio forzado a crecer muy deprisa, un adulto que no quería dejar de ser niño...

Adiós, rey del pop.
Sí, soy un petate con patas. Llevo un montón sin hacer una actualización como Alanis manda, pero, entre que estoy liada (+isima), que hace calor y que intento estar delante del PC lo mínimo... pues...

Bueno, esta es una entrada cortita, para que sepáis que ando leyendo...

La buena terrorista- Doris Lessing

Un libro de esos que te gusta más el desarrollo que el final (quien avisa no es traidor). La historia es tan tierna y al mismo tiempo tan dura. ¿Puede una chica ser comunista, squatter, independentista y al mismo tiempo cuidar de los que le rodean? Pues eso es lo que hace Alice, que vive su vida así su vida mientras cuida de su amigo Jasper, un homosexual al que te dan ganas de colgar de algún sitio a lo largo del libro. El final, bueno, el final es... un final.









Maus
- Art Spielgeman.

Imagina ver un campo de concentración así; los judíos son ratones, los polacos, cerdos, y los nazis, gatos. Esta novela gráfica, nos relata la relación de un padre con su hijo, mientras el primero le cuenta cómo conoció a su madre y como ambos acabaron en un campo de concentración. Una de esas cosas que se debería leer un amplio sector de la población.

Por cierto, el dibujo no es muy allá, para los que les gustan los comics, es un dibujo casi que infantil, pero en el fondo que eso ha hecho también que me guste tanto... me fijaba mucho más en lo que estaba leyendo que en el dibujo.

Alicia en el País de las Maravillas- Lewis Carrol

Recuerdo haber comenzado a leer esto en el aeropuerto de Amsterdam hace unos años y parecerme un coñazo monumental. Esta vez me lo he pasado pipa. No podía levantar los ojos del libro y me pareció cortisimo (ahora ando a la busca de detrás del espejo). Divertidisimo y lleno de ironía... ¿Sabéis que os digo? ¡¡Que os corten la cabeza!!

Tim Burton- Hilario Rodriguez
Una de las múltiples biografías que me estoy leyendo. En primer lugar tiene bastantes datos erróneos (esto, señor Rodriguez, revise La novia cadáver antes de escribir sobre ella), pero está bien en otros aspectos. Tiene una sección de links interesante y algunas ideas, que deja a medias, que están bien.

Bueno, que veáis que os tengo abandonados por una buena causa!!
No esperes a que otros construyan tu futuro. Levántalo con tu esfuerzo, con tu compromiso, con tus sueños.
Adelante.
No hay tiempo que perder, que es posible cuanto anhelas si pones todo tu empeño.
German Sanchez Ruiperez
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